Ha pasado holgadamente el siglo desde que los primeros coches empezaran, casi por casualidad, a mirarnos fijamente con un par de faros esféricos a los lados de un radiador. El frontal ha sido y será siempre el “espejo del alma” de cualquier medio de transporte sobre ruedas. No en vano, si bien antes sólo los muy aficionados al mundo del automóvil reconocían los coches como si fueran personas, hoy en día al ver el frontal o la trasera de un coche se usa cada vez más la misma parte del cerebro que reconoce rostros humanos. De ahí que un coche recién salido al mercado nos parezca un desconocido, mientras que los coches que nos gustan se sientan como amigos o conocidos. Ésta familiaridad se aprovecha entonces en la mesa de dibujo dependiendo del target market de cada modelo. Como si de ingeniería genética a la carta se tratara, se retocan “bocas” y “ojos” para que muestren la actitud y personalidad del cliente o lo que el cliente desea aparentar.
Si estás buscando el significado de Accord o Phaeton, sigue buscando. Ésta tabla es una recopilación —y un homenaje— a todos los nombres de coches, tanto de producción como concepts, que tomaron prestadas palabras del diccionario español. Mientras que a los hispanohablantes nos resultan atractivos nombres anglosajones que como Thunderbird o Sebring tendrían dudoso atractivo en español (¿Ford Pájaro del Trueno?), es muy común que los fabricantes recurran a vocablos castellanos fáciles de pronunciar en todo el mundo y con cierto encanto latino, especialmente cuando el nombre o adjetivo en cuestión es demasiado evidente en inglés (¿Ford Party?). Sin embargo no son pocos los casos en los que el estudio alrededor de un nombre se reduce a evaluar lo bien que suena, sin importar el significado que tenga en un idioma completamente ajeno, por ejemplo, al mercado japonés, donde se vende el simpático coche que ilustra éste artículo. En el peor de los casos, cuando alguno de éstos nombres “curiosos” es además comercializado en España, nos dejan joyas para la historia: ¿quién ha olvidado cómo se llamó durante sus primeros años el Mitsubishi Montero?
Significa Urban Pickup Mitsubishi In-wheel Electric Vehicle y ha sido mi proyecto final del primer nivel de Transportation Design en la AAU, la elegida de entre las cuatro propuestas de las que hablé al principio del trimestre.
Mi idea era diseñar un pick-up atípico que pudiera venderse en todos los mercados; que tuviera en Europa un nivel de ventas mucho mayor al de la enorme L200 y que en Estados Unidos se comiera las ventas del no-tan-versátil-como-podría-haber-sido Honda Element. Se comercializaría en 2014, cuatro años después de cuando Mitsubishi tiene pensado sacar al mercado sus primeros vehículos eléctricos con motores en el interior de las ruedas; y ésta es precisamente una de las claves del UP-MIEV: combinar ésta tecnología con un minúsculo motor de gasolina de 3 cilindros y 1000cc que en parte propulsa el coche y en parte recarga las baterías de Iones de Litio de los motores eléctricos, bajo el suelo de la cabina. Igual que la del Concept CT-MIEV, se trata de una de las mejores soluciones para un híbrido. Y os preguntaréis, ¿porqué?
Respondiendo a las cuestiones que plantea Dani en su comentario en la segunda parte de ésta serie de “conexiones en directo” desde la Academy of Art University de San Francisco, empezaré a contar por encima en qué consiste el proceso de creación de un automóvil (al menos según mis profesores, claro :)). Aprovecho también para enseñar mis primeros bocetos “presentables”, ejemplo de que en éste sito a otra cosa no sé, pero a dibujar enseñan (comparad éstos con antiguos intentos como éste).
Para éste semestre se nos planteó hacer un modelo de entrada de gama de cualquier marca para el año 2014 (dentro de un par de generaciones) siempre y cuando no superara los 20.000 dólares (un Lamborghini “gama baja” no sería tan económico). A la hora de presentar ideas, no se trata en absoluto del diseño del coche (todavía), sino de establecer cual va a ser el público al que se va a vender ese coche, cómo encaja dentro de la gama no solo de la marca elegida sino del grupo al que pertenece la marca, cuales serían sus competidores, etc. Calculo que en el mundo real al diseñador se le da todo ésto hecho y sólo tiene que aplicar todos esos ingredientes en ciertas líneas, proporciones, estilo; pero para empezar el camino hasta ese punto hay que entender la industria y el mercado lo más precisamente posible.
Estaba apunto de publicar unas cuantas fotos del Concept Sportback (abajo) presentado en Frankfurt cuando Mitsubishi acaba de anunciar un batallón de nuevos prototipos que le acompañarán en el próximo Salón de Tokio a partir del 19 de Octubre. Rozando los límites de la agresividad, el Sportback y el Concept-X o Sportsedan (arriba) apuntan el diseño de un futuro modelo para el segmento del Golf y del nuevo Lancer, respectivamente, como exponente de la decisión de hacer de Europa el mercado referencia para el crecimiento de la marca, algo que implica necesaria e irremediablemente una línea estética lo más dinámica que sea humanamente posible (y un centro de diseño en Frankfurt). A pesar del tercer volumen, el X mide los mismos 4,56 metros de largo que el Sportback, y propone el uso de aluminio en toda la carrocería externa (techo, capó, puertas, aletas y maletero), suspensión MacPherson delante y multibrazo detrás, un motor de 4 cilindros 2.0 DOHC con intercooler, un cambio secuencial de 6 marchas y un SÚPER sistema de tracción integral con más electrónica que el resto del coche. Y no lo digo yo: se llama Super All Wheel Control y se compone de siglas como ACD3, Super AYC4, ABC, ASS, y RCS. […]
Por fín encontré una foto. Empezaba a pensar que al ser un prototipo ni siquiera se habían molestado en terminar el techo… Quizá no haya salido fuera de los archivos de prensa de Mitsubishi porque tras observarlo detenidamente, cerrado no es tan atractivo. Las ventanillas traseras son exageradamente grandes —dejan un pilar C trasero ridículo— pero necesarias para continuar la línea que va desde los pilotos traseros a los delanteros. Luneta trasera reforzada de serie para aguantar los cabezazos de los pasajeros traseros. En cualquier caso, mi vida por este coche.
El Nissan Micra CC y el Mitsubishi Colt Coupé & Cabriolet (éste último aún en fase concept) vienen a enfrentarse directamente con el ya veterano Peugeot 206cc y el reciente Opel Tigra, con el mismo sistema de techo duro retráctil y las dos microscópicas plazas traseras que siempre serán útiles en pequeños desplazamientos. Reconozco que me encantan los coches pequeños, y el Colt con esas llantas de 17 pulgadas tiene muy buena pinta, aunque no he encontrado ninguna foto con el techo cerrado.