Hace unas semanas publiqué un vÃdeo de la espectacular instalación que Toyota hizo de un Auris HSD aparcado pero muy “electrizanteâ€. Es la clase de “performance†que nos tienen acostumbrados marcas como Mini o Audi, e impacta verla asociada con una marca como Toyota — una de las pocas marcas preferidas por la gente que no ve el coche como un objeto de culto, que son la mayorÃa. Asà que cuando me invitaron a asistir a una presentación/prueba para bloggers y coincidió que me encontraba en Madrid, no lo dudé un segundo. Me apunté a mi primera experiencia hÃbrida, de la mano de la marca pionera en el tema.

Durante la presentación y conversaciones previas a la prueba, una de las curiosidades que aprendà es que por lo que nos contaron, aunque el Prius sea el coche que fué diseñado como hÃbrido económico desde el primer momento —de ahà su particular diseño—, es el Auris el que consigue un mejor coeficiente aerodinámico. También es reconfortante saber que cada unidad de Auris HSD ya reporta beneficios a Toyota. El Prius lo hace desde hace unos años.
Soy lo menos parecido al público al que están enfocados éste coche (más o menos el mercado de compactos diésel), pero la manera en que estos coches están diseñados para “apaciguar†al conductor y ponerle el chip de ahorrar combustible, me hizo considerar dentro de los escasos 30 minutos de prueba, que incluso un “cambiamarchas†como yo podrÃa usar un hÃbrido para ir y volver del trabajo por el simple motivo del ahorro económico y la paz que genera conducir un coche que parece decirte a cada segundo “tranquilo, no hay prisa, relájate, hazte vegetarianoâ€.
Mi mayor satisfacción en concreto es la 3 o 4 opciones de conducción diferentes que en cierta medida devuelven el control al conductor de lo que inicialmente es un coche automático con transmisión variable (el sistema con peor conexión conductor-coche). Se tratan por un lado de los botones “EVâ€, “ECO†y “PWRâ€, que afortunadamente se describen por sà mismos.

El modo EV (sólo eléctrico) funciona hasta los 50km/h, momento en el que el motor de combustión entra en acción. Es increÃblemente util en tráfico lento y atascos, pero en mi opinión le falta el detalle de volver a modo EV después de que, una vez superados los 50km/h durante un tiempo, se vuelva a bajar por debajo. Es decir, que si encendemos el modo EV al estar parados en un semáforo y arrancamos y tenemos la “mala suerte†de que el motor de gasolina entre en acción porque superamos los 50 por hora, cuando nos paramos en el siguiente semáforo al coche no se le ocurre volver al modo eléctrico, y arrancarÃamos con la ayuda del motor de gasolina independientemente del nivel de carga de la baterÃa. Hay momentos, por lo tanto, en los que uno se encuentra reactivando el modo EV cada dos por tres, y le echa en falta un poco más de inteligencia al coche.
El modo PWR creo recordar que en el fondo utiliza el motor de gasolina en su capacidad normal, es decir, al 100% si pisamos el acelerador a fondo. En cambio en el modo ECO, si pisamos el acelerador al 80% sólo obtenemos el 50% de la potencia, con el ahorro que conlleva. Me recuerda a un ordenador que tuve hace muchos años al que le tuve que hacer “underclocking†en lugar del tÃpico “overclocking†de toda la vida, para que el ventilador fuera un poco más relajado. Ahora que lo pienso, ¡hago lo mismo con mis ordenadores actuales cuando no necesito toda la potencia!
Además de esto, tenemos en la pequeña palanca de cambios automática, un modo “B†que deja el motor eléctrico más conectado a las ruedas, de manera que al soltar al acelerador el propio motor frena el coche más de lo normal. A efectos prácticos funciona como una reductora, o mejor dicho, como “bajar a segundaâ€. El uso de este modo en conjunción con el modo normal “D†es de lo más satisfactorio, porque recuerda a la conducción de un coche con transmisión manual, y tiene dos ventajas importantÃsimas: Ayuda a los frenos en frenadas y reducciones de velocidad, con lo cual se gastan menos pastillas y da mayor sensación de seguridad, y regenera la carga de la baterÃa a una velocidad increÃble (es sorprendente la cantidad de veces al cabo del dÃa que la baterÃa se recarga completamente, gracias al motor de gasolina o a las reducciones de velocidad). El único problema de la “reductora†es el mismo que el del modo “EVâ€: su falta de memoria. A veces después de reducir la velocidad con la “B†quedarÃa mucho más cómodo si al volver a poner el pie en el acelerador el coche entendiera que nos viene mucho mejor volver a “Dâ€, en lugar de apretar el acelerador durante un segundo para darnos cuenta de que hay que “subir de marchaâ€. Más que una “segundaâ€, la “B†del Auris HSD se siente como una “primera y mediaâ€, con sus ventajas e inconvenientes.
De todas formas aunque el uso de todos estos modos no es perfecto y cualquiera tardará en acostumbrarse unos dÃas, se agradece poder tener algo que decirle al coche, y tiene un punto de diversión al conducir. Totalmente diferente a la diversión de conducir tradicional, pero diversión al fin y al cabo.
Conducir un hÃbrido, con el avance tecnológico que supone, se suele equiparar a usar un iPhone o aparato similar, pero yo no estoy de acuerdo. Los smartphones hace mucho que no son vanguardia, ni mucho menos exclusivos. El iPhone es esencialmente el mismo teléfono que cuando se presentó hace 3 años (que en esa industria es una eternidad). Hace casi 10 años, cuando acceder a tu email desde tu móvil era una verdadera extravagancia, y aparecÃan en escena las primeras pantallas en color, sà era revolucionario y “freak†apuntarse a lo último. El tiempo que vivimos ahora en la industria del automóvil me recuerda al 100% a la era de las primeras conexiones móviles a internet. Quien conduzca un Prius (o un Auris, claro) hoy en dÃa va a generar conversación allá donde vaya, por varios años, y podrá decir dentro de 10 años, cuando los hÃbridos sean el pan de cada dÃa, “yo fui de los primerosâ€.
El automóvil comienza a seguir dos caminos diferentes, el lógico y el pasional. Al igual que cuando el automóvil llegó para sustituir a los caballos (mucho más contaminantes) y poco a poco los caballos fueron reservados para aquellos que realmente querÃan montar por el placer de montar, como hobby; los coches eléctricos (de los que los hÃbridos son padres) vienen a traer un nuevo tipo de coche más eficiente, más limpio, silencioso y también mucho más desconectado del conductor, especialmente cuando empecemos a ver ayudas a la conducción como la deteccion de peatones, comunicación entre coches y finalmente, coches que se autoconducen. Los coches de gasolina pasarán a ser caprichos de los aficionados al motor y a la conducción deportiva u ociosa de toda la vida: el conducir por conducir.
De momento, para la mayorÃa de la población, coches como el Auris HSD se antojan como la solución inteligente. Hasta yo casi salgo convencido
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