Son relativamente pocos los coches que al pasar el tiempo se han convertido en auténticos iconos del automovilismo, de un tiempo o una sociedad; consagrados a ser recordados para siempre. Pero para inaugurar ésta sección, nada más especial que un coche que con menos de 2 años de vida ha entrado en la historia rompiendo esquemas como muy pocos antes: 1001 caballos y más 400km/h de velocidad punta con la comodidad y fiabilidad de un Golf. Si su precio de 1 millón de Euros marea, los 5 millones que en realidad cuesta fabricarlo dejan sin habla. Tal y como han acordado todos los periodistas, pilotos y apasionados del sector que lo han probado, el Bugatti Veyron no sólo es el mejor coche jamás fabricado hasta ahora; probablemente sea el mejor coche que jamás conozcamos.
Ha pasado holgadamente el siglo desde que los primeros coches empezaran, casi por casualidad, a mirarnos fijamente con un par de faros esféricos a los lados de un radiador. El frontal ha sido y será siempre el “espejo del alma” de cualquier medio de transporte sobre ruedas. No en vano, si bien antes sólo los muy aficionados al mundo del automóvil reconocían los coches como si fueran personas, hoy en día al ver el frontal o la trasera de un coche se usa cada vez más la misma parte del cerebro que reconoce rostros humanos. De ahí que un coche recién salido al mercado nos parezca un desconocido, mientras que los coches que nos gustan se sientan como amigos o conocidos. Ésta familiaridad se aprovecha entonces en la mesa de dibujo dependiendo del target market de cada modelo. Como si de ingeniería genética a la carta se tratara, se retocan “bocas” y “ojos” para que muestren la actitud y personalidad del cliente o lo que el cliente desea aparentar.
Fernando González-Camino, aparte de mi tío, es Director de Escuela Española de Pilotos y sus equipos de Formula 3 y GT, y columnista de Grand Prix, la revista especializada en Formula 1 con más tirada de Europa, en la que como es normal no se pueden decir las cosas tan claras como en internet. Así que como buen blog cualquiera, le cedo el espacio para desahogarse:
Creo que todos tenemos claro que no van a permitir que Fernando gane. Si lo permiten perderían: Ron Denis (mucha pasta, bastante prestigio y comerse mucha M…) Bernie Ecclestone que perdería a su héroe de color a lo Tiger Woods. Lewis junto con su padre Anthony tendrían que guardar las copas de champán para una ocasión mejor. Yo opino que su motor se va a romper curiosamente en los entrenamientos del Viernes y así pueden dejarle hacer la pole y una carrera brillante, pero saldrá 10º y así es imposible ganar. De esta forma, también se elimina el riesgo de que choque con Hamilton en la primera curva o en otra cualquiera, en cuyo caso ganaría Raikonen el mundial.
Y podemos estudiar un poco de historia para sacar conclusiones:
Si estás buscando el significado de Accord o Phaeton, sigue buscando. Ésta tabla es una recopilación —y un homenaje— a todos los nombres de coches, tanto de producción como concepts, que tomaron prestadas palabras del diccionario español. Mientras que a los hispanohablantes nos resultan atractivos nombres anglosajones que como Thunderbird o Sebring tendrían dudoso atractivo en español (¿Ford Pájaro del Trueno?), es muy común que los fabricantes recurran a vocablos castellanos fáciles de pronunciar en todo el mundo y con cierto encanto latino, especialmente cuando el nombre o adjetivo en cuestión es demasiado evidente en inglés (¿Ford Party?). Sin embargo no son pocos los casos en los que el estudio alrededor de un nombre se reduce a evaluar lo bien que suena, sin importar el significado que tenga en un idioma completamente ajeno, por ejemplo, al mercado japonés, donde se vende el simpático coche que ilustra éste artículo. En el peor de los casos, cuando alguno de éstos nombres “curiosos” es además comercializado en España, nos dejan joyas para la historia: ¿quién ha olvidado cómo se llamó durante sus primeros años el Mitsubishi Montero?
Cuando estuve en el Salón de Barcelona pensé que, salvo contadas excepciones, todos los coches ya los había(mos) visto en infinidad de fotos en internet; fotos mejores de las que yo podría hacer, y que no tenía mucho sentido volver a hacer las mismas. Así que decidí hacer la clase de fotos que no se ven tanto: de cerca, a detalles. Y no sólo de faros, llantas o interiores, sino especialmente de la carrocería: las superficies. En un coche nos solemos fijar en dos aspectos fundamentalmente: el carácter general, la forma como un todo, y después pasamos a los detalles (o mejor dicho no pasamos de parrilla y faros). Entre medias hay otro mundo de transiciones entre superficies, concavidades y convexidades (las primeras cada vez más en auge gracias a BMW) con las que, al no ser tan aparentes, nos podemos dar cuenta de las tendencias de cada momento. Ahí van unas cuantas fotos, muchas sin comentario para jugar al “adivina qué coche és” (es el que pone en el nombre de archivo de cada foto).
Los bocetos en Canson son de los que mejor quedan a la hora de dibujar a mano. Éstas cartulinas de colores aceptan perfectamente cualquier tipo de medio seco (lápices de colores y pasteles principalmente) y la principal ventaja es que sólo hay que añadir luces y sombras al color del papel, que será el color del coche. Unos cuantros brillos fuertes con gouache para rematar la faena y con un poco de suerte quedan de miedo (¡el Citroën de aquí arriba es de lo mejor que he hecho en mucho tiempo!). Lo cachondo es que dibujar en Photoshop o Painter es exactamente igual, con las ventajas del Ctrl+Z y el no mancharse.
Hace unas semanas tuve la suerte, gracias a estar estudiando de coches en San Francisco, de visitar sede de Tesla Motors y ver de cerca ese auténtico rompemoldes que va a ser es el Roadster, un deportivo que cuando entra en el garaje y estás de espaldas no te enteras hasta que el piloto de pruebas de turno sale y cierra la puerta. Que en vez de gasolina lleva varias docenas de baterías de ordenador portátil (ver foto de mamotreto negro) monitorizadas por varios ordenadores alrededor del coche, y que llega a a 14.000 revoluciones por minuto contaminando lo mismo que un caracol. Y al contrario que los eléctricos o híbridos que conocemos, no comparte con el caracol su velocidad. Aquí van unos datos curiosos y algunas fotos “espía”.
Después de tanto tiempo, aquí tenéis mi proyecto final del trimestre pasado: el Auburn Aire (presentación Powerpoint).
Ahora estamos en el tercero, cuya particularidad es que teníamos que elegir una marca no automovilística. Mi coche es un Sony Ericsson, y os lo cuento aquí.
En realidad ésta especie de oruga roja y plateada es para el proyecto de Auburn, pero está basada en el Avantjet de hace unos días. En cualquier caso, no me gusta mucho, se parece al Honda FCX Concept: demasiado “futurista a la antigua” y no muy coherente (mirad en el Honda lo hacia delante que está la cabina y lo atrás que están el volante y los asientos delanteros en comparación).
A continuación, un par de SUVs, el segundo descapotable (Convertible Utility Vehicle, no confundir con SUC).
Éste primero lo llamo “Harmless Hummer” porque a pesar de ser básicamente una caja rectangular (valga la redundancia) no es tan intimidador como la mayoría de SUV’s actualmente, a base de colocar gráficos simples y asimétricos. Un concepto para un futuro lejano, donde no harán falta conductores (”limusinas personales”), y por tanto tampoco necesariamente ventanas delantera o trasera; y el coche podrá ir “hacia delante” en ambas direcciones.
Los siguientes, una especie minicoche que se alarga o acorta dependiendo de si necesitamos o no plazas traseras, y que si le pones el logo de Citroën parece un 2cv futurista; y por otro lado las líneas esenciales del diseño de mi Auburn aplicadas a formato SUV (con una delantera, otra vez, demasiado Mitsubishi :/)
Ésta semana empezamos el “tape drawing” (planos más técnicos del diseño exterior / lo que está en el centro de ésta imagen) del proyecto final, y hay que elegir diseño casi definitivo. El que véis aquí arriba, y sobretodo el diseño del frontal (segundo dibujo) parece gustarle a más gente, aunque parezca menos futurista al menos lateralmente. ¡Es que por delante se parece demasiado al Mitsubishi Concept-X y está muy feo copiar! Mi preferido es el tercer dibujo, con una trasera exageradamente alta y sin cristal — lo negro es el “tubo de escape” que emite aire perfectamente respirable, pues el motor que estoy usando es de aire comprimido (web / vídeo al final del post). Quizá acabe usando el tercer diseño cambiando las proporciones para que se ajuste a las medidas que nos han requerido (iguales a las del Chrysler 300C) y con algo del frontal del primero. ¿Qué opináis?
No todo iban a ser coches ¿no? Bueno, lo cierto es que sí, pero siempre he pensado ¿porqué no hacer un Segway cerrado? Con formas de persona sentada y una “mochila”.
Tras el link, una pick-up Ford tamaño F-150 con el DLO (Day Light Opening, o superficie acristalada lateral) mezclado con una especie de panel para poner el logotipo de la compañía de mudanzas de turno; y otra pick-up basada en el clásico Thunderbird de primera generación (F-Thunderbird?).
Esto podría ser otra vista del último dibujo del post de ayer, con una propuesta para el frontal. Los paneles solares en el techo (como indica anotación y la flecha) deberían ocupar más bien más que menos.
Pensando en añadir paneles solares a mi proyecto, me salió esta especie de TT con el área acristalada reducida al mínimo para conseguir la máxima superficie receptora, más una especie de “cresta” que se supone recibiría mejor la luz en aterdeceres y amaneceres. Vamos, que queda cachonda
Bienvenidos a una nueva etapa en Autoblog.com.es. No se cómo no se me había ocurrido antes, pero lo cierto es que entre una clase y otra, estoy haciendo alrededor de 200 bocetos a la semana, todas las semanas. Así que, ¿porqué esperar siempre al “proyecto final” de cada semestre cuando podría publicar un par de bocetos al día perfectamente? Pues eso es lo que voy a intentar hacer a partir de ahora. Sin muchas parrafadas, que lo que me falta es tiempo y lo que importa son los diseños al fin y al cabo.
Lo que véis arriba empezó siendo un coche “cualquiera” pero decidí darle un toque Audi, y ese pilar C (nombre que se le da al espacio entre la ventana lateral y el cristal trasero) con forma de ala de caza me llevó a ponerle lo que más me gusta: el nombre Avant+Roadjet: Avantjet.